Hoy ha terminado apenas la primera etapa de esta travesía que es la universidad y ya me he dado cuenta de muchas cosas, pero en esta oportunidad solo quiero compartir un pequeño pensamiento con ustedes; espero lo valoren:
Empezamos este viaje como simples integrantes de una sección: desconocidos unidos por la suerte, el azar o el destino en una promoción universitaria. Poco a poco, con el pasar de las semanas, comenzamos a conocernos un poco mejor, a caernos bien y a tomar confianza; sin darnos cuenta ya estábamos contándonos historias, riéndonos juntos, estudiando juntos y hasta comiendo juntos; en conclusión, a estar en todo momento juntos.
Ésta era nuestra ‘rutina’ diaria, pero nuestros días no eran nada rutinarios, ¿o sí?; desde los bailes de Cebrine, las frases de Cristian y las notas de Mariana, hasta las caras de Mireddys, los cuentos de Jessica y mis ocurrencias: todas esas cosas y más hacían de cada día uno especial y divertido para recordar. Con todo esto, y cuando menos lo pensamos, nos convertimos en verdaderos compañeros: más que formar un simple grupo de estudio, formamos un verdadero equipo.
El tiempo siguió corriendo y durante ese lapso vivimos de todo un poco: pasamos buenos y malos ratos, recibimos buenas y malas noticias, sufrimos infortunios y sustos, nos burlamos los unos de los otros y hasta vivimos experiencias únicas antes no vividas; y todo con la confianza de personas que se conocen de toda la vida, y nosotros casi que nos conocimos ayer.
Hoy me he dado cuenta que a pesar de que somos compañeros de clase, ya ni en clase nos tratamos como tal; nos hemos convertido en más que eso y sé muy bien que se oye decir que en la universidad es donde mucha gente empieza junta y unida, y termina lejana y separada; pues hoy yo tengo grandes deseos de romper ese esquema. Mientras tanto, lo único que puedo asegurar en este momento es que nosotros somos verdadera e indudablemente un grupo especial. Así que oigan bien esto y grábenselo: ¿Qué, compañeros? No, señoras y señores… ¡AMIGOS!
De nosotros depende seguir así: unidos.
Dedicado a Cebrine Mendoza, Mireddys Luces, Jessica Di Toro, Mariana Moreno y Cristián Fuentes.
Alex HR
Empezamos este viaje como simples integrantes de una sección: desconocidos unidos por la suerte, el azar o el destino en una promoción universitaria. Poco a poco, con el pasar de las semanas, comenzamos a conocernos un poco mejor, a caernos bien y a tomar confianza; sin darnos cuenta ya estábamos contándonos historias, riéndonos juntos, estudiando juntos y hasta comiendo juntos; en conclusión, a estar en todo momento juntos.
Ésta era nuestra ‘rutina’ diaria, pero nuestros días no eran nada rutinarios, ¿o sí?; desde los bailes de Cebrine, las frases de Cristian y las notas de Mariana, hasta las caras de Mireddys, los cuentos de Jessica y mis ocurrencias: todas esas cosas y más hacían de cada día uno especial y divertido para recordar. Con todo esto, y cuando menos lo pensamos, nos convertimos en verdaderos compañeros: más que formar un simple grupo de estudio, formamos un verdadero equipo.
El tiempo siguió corriendo y durante ese lapso vivimos de todo un poco: pasamos buenos y malos ratos, recibimos buenas y malas noticias, sufrimos infortunios y sustos, nos burlamos los unos de los otros y hasta vivimos experiencias únicas antes no vividas; y todo con la confianza de personas que se conocen de toda la vida, y nosotros casi que nos conocimos ayer.
Hoy me he dado cuenta que a pesar de que somos compañeros de clase, ya ni en clase nos tratamos como tal; nos hemos convertido en más que eso y sé muy bien que se oye decir que en la universidad es donde mucha gente empieza junta y unida, y termina lejana y separada; pues hoy yo tengo grandes deseos de romper ese esquema. Mientras tanto, lo único que puedo asegurar en este momento es que nosotros somos verdadera e indudablemente un grupo especial. Así que oigan bien esto y grábenselo: ¿Qué, compañeros? No, señoras y señores… ¡AMIGOS!
De nosotros depende seguir así: unidos.
Dedicado a Cebrine Mendoza, Mireddys Luces, Jessica Di Toro, Mariana Moreno y Cristián Fuentes.
Alex HR
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